martes, 22 de marzo de 2011

Las palomas

(Publicado en El ciudadano)

“Como éramos demasiadas no pudimos más que ponernos a comer la basura de ustedes. Pero en las tardes cortamos el cielo, danzando en multitud.”

Comenzaron invadiendo los centros más suntuosos de Europa mucho antes de que se convirtieran en un problema aquí. Más atrás en el tiempo, antes de que fueran poblaciones que duplican su número anualmente, se guardan recuerdos de cuando vivían en los bosques, alimentándose de frutos y semillas. A turistas y amantes de las plazas les parece una diversión fabulosa llenarles sus gordos estómagos con sobras de pan. Muchos terminan totalmente cubiertos por ellas. Se transforman en difusas siluetas de grises plateados pululando sin cesar. Supongo que no estarán al tanto de que éstos pájaros pueden cargar cerca de cuarenta enfermedades, además de las infaltables pulgas, piojos o garrapatas. Seguramente alguno padeció después infecciones respiratorias y fiebres en las que alucinaba con seguir alimentando su propio malestar.

En la historia del arte y el pensamiento sobran ejemplos donde aparecen enaltecidas. Antes del espíritu santo bíblico se inmortalizaron en mosaicos romanos. Desde la “La paloma” de Picasso, pasando sobre la poesía de Alberti en Serrat y la voz de Violeta, aparece la blanca paloma en representación de la pureza, la delicadeza, la elegancia y elevación espiritual como yo jamás he podido constatar cuando alguna se cruza por mi camino. Al contrario, tengo la sensación de estar frente a un ser corrosivo. Y es curioso, pues ellas pueden vivir básicamente donde quieran, pero prefieren construcciones y monumentos antiguos. Allí cagan sobre las huellas históricas del ser humano con un placer sospechoso. Es muy difícil limpiar sus deshechos y el daño que causa el ácido úrico suele ser irreparable.

A veces pienso que tratan de decirnos algo. Después de todo son seres brillantes. Con decir que la mayoría obtenía medallas en las guerras mundiales por sus méritos llevando mensajes a enormes distancias. Tienen un sentido de la vista tan privilegiado que los guardias costeros en Estados Unidos las usan para rescatar náufragos. Sobrevuelan el mar en helicóptero con la paloma asomada por una ventanilla. Cuando ella comienza a picotear lanzando llantos guturales se sabe entonces que abajo, a una distancia imposible de distinguir por el hombre, flota la cabeza de algún náufrago. Están mucho más avanzadas que nosotros en cuanto a la administración familiar, pues el padre y la madre se hacen cargo de las crías equitativamente. Su naturaleza tiene un sentido tradicional de la estabilidad, siendo monógamas, sedentarias y volviendo al lugar donde nacieron.

La imaginería del ilusionismo y los clásicos trucos de magia tienen a la paloma como mejor aliada. Aprende sin problemas con memoria minuciosa, es dócil y siendo una de las aves más veloces desaparece de escena en un instante fugaz.

Los amantes de los animales siempre me han inspirado confianza, quizás porque pueden ver más allá de su nariz. Personas, animales, cerros, árboles, mares, cielos se convierten en mugrienta materia inanimada cuando no miramos dentro de ellos. En toda nuestra escalera social cada quién vive de las sobras de otros más, y así vamos cavando la propia tumba. Como si no fuera suficiente, condenamos a otras especies a vivir de esa forma. Aquella poco común pero innata capacidad a no tragarnos la vieja fábula autocomplaciente del ser racional y por ello superior es un punto de partida para que el planeta, reventado, exprimido, aterrorizado, no enloquezca de dolor.



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lunes, 7 de marzo de 2011

Alguien explotó América

*** Traducción del poema "Somebody Blew Up America" (10/01) de Amiri Baraka, ateniéndose a la realidad escrita de este blog. Pues además de ser escritura esta pieza es performática, escénica, musical. Pueden conocerla en youtube, o entrar de lleno a la página: www.amiribaraka.com ***


(Toda la gente pensante

se opone al terrorismo

tanto doméstico

como internacional…

Pero uno no debiera

ser usado

Para tapar el otro)

Dicen que es cierto terrorista, cierto

Bárbaro

Árabe, en

Afganistán

No fueron nuestros Terroristas americanos

No fue el Klan o los Skinheads

O aquellos que explotan las iglesias

de negros, o nos reencarnan en la Pena de Muerte

No fue Trent Lott

O David Duke o Giuliani

O Schundler, Helms jubilándose

No fue

la gonorrea enjoyada

las enfermedades en capa blanca

Que han matado a gente negra

Aterrorizado cordura y razón

A su disposición, en la humanidad

Dicen (¿quién dice? Quién hace el dicho

Quién les paga el capricho

Quién no dice la verdad

Quién bajo el disfraz

Quién tuvo los esclavos

Quién sacó el peso de los Dólares

Quién de las plantaciones echó panza

Quién exterminó Indígenas en su casa

Trató desechar la Nación negra

Quién vive en Wall Street

La plantación primera

Quién te corta los huevos

Quién se viola a tu mamá

Quién linchó a tu papá

Quién tiene la selva, quién te toma el pelo

Quién tenía el encendedor, quién prendió los fuegos

Quién mató y contrató

Quién aun siendo el Diablo dice ser ellos Dios

Quién el mayor sin competencia

Quién el más bueno

Quién a Jesús se asemeja

Quién todo lo creó

Quién el más brillante

Quién el más gigante

Quién el más magnate

Quién te dice feo y ellos los más galantes

Quién define arte

Quién define ciencia

Quién hizo las bombas

Quién hizo las armas

Quién compró hombres en ultraje, quién los vendió

Quién te nombra con su lenguaje desde el pasado

Quién dice que Dahmer no estaba chiflado

Quién / Quién / Quién

Quién se robó Puerto Rico

Quién se robó las Asias, las Filipinas, Manhattan

Australia y las Hébridas

Quién forzó el opio en los Chinos

Quién tiene sus edificios

Quién tiene el dinero

Quién se ríe primero

Quién te tomó preso

Quién tiene los diarios

Quién tenía el barco de esclavos

Quién pone en marcha el ejército

Quién el presidente pirata

Quién el justiciero

Quién el banquero

Quién / Quién / Quién

Quién con la mina crece

Quién tu mente retuerce

Quién tiene pan

Quién necesita paz

Quién crees necesita guerra

Quién tiene el petróleo puro

Quién no hace trabajo duro

Quién tiene la tierra en apuro

Quién negro no es

Quién tan grande y todos a sus pies

Quién tiene esta ciudad

Quién tiene el aire

Quién tiene el agua

Quién te tiene desde la cuna

Quién atraca y roba y estafa y mata

y la verdad con mentiras construye

Quién te prostituye

Quién vive en la casa más grande

Quién comete los crímenes reales

Quién se va de vacaciones anuales

Quién mató a más negros

Quién mató a más Judíos

Quién mató a más Italianos

Quién mató a más Irlandeses

Quién mató a más Africanos

Quién mató a más Japoneses

Quién mató a más Latinos

Quién / Quién / Quién

Quién tiene el océano

Quién tiene los aviones

Quién tiene los centros comerciales

Quién tiene televisión

Quién tiene radio

Quién tiene lo que aun no se sabe pueda tenerse

Quién tiene a los dueños que no son los verdaderos dueños

Quién tiene los suburbios

Quién succionó las ciudades

Quién hace las leyes

Quién hizo presidente a Bush

Quién cree que las banderas hay que estar blandiendo

Quién habla sobre democracia mintiendo

QUIÉN/ QUIÉN/ QUIÉNQUIÉN/

Quién la Bestia en el Apocalipsis

Quién 666

Quién decide que

Jesús sea crucificado

Quién el Diablo en el lugar indicado

Quién se enriqueció del Genocidio americano

Quién el mayor terrorista

Quién cambia la biblia

Quién mató más gente

Quién hace más mal

Quién por la supervivencia no se angustia

Quién tiene las colonias

Quién robó casi toda la tierra

Quién manda en el planeta

Quién dice que son buenos pero sólo hacen el mal

Quién el mayor verdugo

Quién/Quién/Quién

Quién tiene el petróleo

Quién quiere petróleo

Quién te dijo lo que piensas y luego descubriste que es mentira

Quién/ Quién/ ???

Quién a Bin Laden timó, tal vez Satán ellos son

Quién le paga a la CIA,

Quién sabía que la bomba iba a estallar

Quién sabe porqué los terroristas

Aprendieron a volar en Florida, San Diego

Quién sabe porqué Cinco Israelíes filmaban la explosión

Y codeábanse de risa con la visión

Quién necesita combustible fósil cuando el sol no irá a ningún lado

Quién hace las tarjetas de crédito

Quién toma la mayor recaudación

Quién se salió de la Conferencia

Contra el Racismo

Quién mató a Malcom, Kennedy y su Hermano

¿Quién mató al Dr King, Quién querría algo así?

¿Están ligados al asesinato de Lincon?

Quién invadió Grenada

Quién hizo dinero del apartheid

Quién mantiene a los Irlandeses en colonia

Quién derrocó a Chile y Nicaragua después

Quién mató a David Sibeko, Chris Hani,

los mismos que mataron a Biko, Cabral,

Neruda, Allende, Che Guevara, Sandino,

Quién mató a Kabila, quienes desperdiciaron a Lumumba, Mondlane, Betty Shabazz, la Princesa Margarita, Ralph Featherstone, Little Bobby

Quién encarceló a Mandela, Dhoruba, Gerónimo,

Assata, Mumia, Garvey, Dashiell Hammett, Alphaeus Hutton

Quién mató a Huey Newton, Fred Hampton,

Medgar Evers, Mickey Smith, Walter Rodney,

Habrán sido los que trataron de envenenar a Fidel

Quién trató de mantener a los Vietnamitas Oprimidos

Quién pone un precio en la cabeza de Lenin

Quién pone a los Judíos en hornos

y quién les ayudó a hacerlo

Quién dijo “América Primero”

y aprobó las estrellas amarillas

QUIÉN/QUIÉN/

Quién mató a Rosa Luxemburgo, Liebneckt

Quién asesinó a los Rosenberg

Y a toda la gente buena paralizado,

torturado, asesinado, desaparecido

Quién se enriqueció con Argelia, Libia, Haití,

Irán, Irak, Saudita, Kuwait, Líbano,

Siria, Egipto, Jordania, Palestina,

Quién corta manos de personas en el Congo

Quién inventó el Sida Quién pone los gérmenes

En las mantas de los Indios

Quién planeó “El sendero de lágrimas”

Quién estalló el Maine

Y comenzó la Guerra hispano-estadounidense

Quién puso a Sharon de vuelta en el Poder

Quién respaldó a Batista, Hitler, Bilbo,

Chiang kai- Chek quién QUIÉN QUIÉN

Quién decidió que la Igualdad de oportunidades de empleo debía irse

Reconstrucción, El nuevo trato, La nueva

Frontera, La gran sociedad,

Quién es el juez de Thomas Clarence

Quién eh eh sale por la boca del Colon

Quién sabe qué clase de bajeza es una Condoleeza

Quién le paga a Conelly para ser un negro de juguete

Quién entrega Premios de talento al Homo Locus

Subsidere

Quién derrocó a Nkrumah, Bishop,

Quién envenena a Roberson,

Quién trata de poner a DuBois en la cárcel

Quién tima a Rap Jamil al Amir Quién tima a los Rosenberg, Garvey,

Los Scottsboro Boys, Los diez de Hollywood

Quién prendió en Fuego el Reichstag

Quién sabía que el World Trade Center iba a ser bombardeado

Quién le dijo a 4000 trabajadores Israelíes de las Torres gemelas

Que se quedaran en casa ese día

¿Por qué Sharon se queda lejos?

Quién,Quién,Quién/

Explosión del Búho el periódico dice

La cara del diablo pudo verse Quién QUIÉN Quién QUIÉN

Quién hace dinero de la guerra

Quién hace lana del miedo y las mentiras

Quién quiere el mundo como es

Quién quiere el mundo gobernado por el imperialismo y opresión nacional y terror

violencia, y hambre y pobreza.

¿Quién manda en el Infierno?

Quién es el más poderoso

¿Quién conoces que alguna vez

Viera a Dios?

Pero todos han visto a

El Diablo

Como el estallido de un Búho

En tu vida en tu cerebro en ti mismo

Como un Búho quién conoce el diablo

Toda la noche, todo el día si escuchas, Como el estallido de un

Búho en fuego. Escuchamos las preguntas levantándose

En llama terrible como el silbido de un perro loco

Como el vómito ácido del fuego del Infierno

Quién y Quién y QUIÉN (+) quién quién

¡Quiéééén y Quiééééééééééééééééééééén!


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domingo, 27 de febrero de 2011

Una mujer y Nerval

(Publicado en El ciudadano)


El metro es un lugar común donde el absurdo se aprieta en toneladas de humanidad. No hace falta llegar a la asfixia para ponerse graves y sentir deseos irresistibles de teorizar sobre nuestra vida en sociedad. Es suficiente asomarse al horizonte limitado por tanto armatoste, sin mayores intenciones que hacer del espacio un valor rentable, para saltar al vacío de las malas decisiones cometidas por nuestra especie. Pareciera que nunca hemos estado tan insoportablemente cerca y lejos. Promiscuos e invisibles, vamos sintiendo cómo nuestros pensamientos se aletargan.

Entre roces de otros cuerpos, el claro del camino se abre hacia un asiento. Llego a él con gestos triunfales. Desde abajo todo es diferente. La sorpresa me encuentra. Una mujer, colgando de una mano bien sujeta al barandal, sonríe de satisfacción. Tiene el pelo oscuro y liso hasta los hombros. Su rostro es anguloso, de un atractivo más interesante que clásico, la boca perfecta pintada en rojo. Una blusa blanca se cuela dentro de la falda estrecha. Tacones altos. Me quedo atónita. Se hace un silencio largo y no puedo quitarle la mirada de encima. Ella no lo nota porque está enfrascada dentro de un libro. “La mano encantada” Gérard de Nerval, dice sobre la reproducción de una pintura decimonónica con otra mujer solitaria.

La contingencia se deja caer en derrumbe de piedras, queriendo sepultar de una vez por todas esa imagen. ¿Será posible, conociendo la realidad de la lectura, que esté experimentando euforia ante éste incidente habitual? Uno de nuestros récord estrella es el más jugoso impuesto a los libros, y desde 1976 van pasando las páginas de nuestra historia sin haberse podido derrocar el problema. La mayoría no compra nunca por el precio estratosférico, pero menos del 10% es socio de alguna biblioteca. Engorda tanto el porcentaje de quienes nunca han leído un libro que en las estadísticas la gráfica es uno de esos edificios nuevos brotando como plaga infecciosa. Podría seguir así hasta vomitar verdades estériles pero ahí sigue ella, bellísima en su unión con ese artista del lenguaje siempre encandilado entre el espíritu del mundo y la mediocridad absoluta, el martirio y la belleza diaria, la inesperada facultad creativa de cualquier hombre y su inevitable capacidad de odio, miedo y pereza.

Dándome por vencida me planto en la posibilidad de que una lectura quiebre el cemento sobre nuestras relaciones humanas, y el aire se llena de polvo entre ruidos ensordecedores. Por detrás aparece una silueta perfecta. La mujer leyendo, misma expresión de absoluto placer, pero instalada dos siglos atrás, en un París donde Nerval se sentaba a escribir y las narraciones eran publicadas por entrega en los medios de prensa. El periódico, digo en voz alta, y caigo en cuenta de mi error. La mayoría definitiva sí lee, escuchando con fuerza en los rincones impresos, como si aún quedara una palabra entre nosotros. Corro hasta aquí, imaginando esa palabra.


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lunes, 7 de febrero de 2011

Pausa

A los gentiles amigos, conocidos y desconocidos que alguna vez han leído éste blog.
Los textos aquí reunidos son algunas publicaciones en las que he trabajado el último tiempo: escritura sobre arte, algo de literatura, cine y ficciones en las que descanso y me canso.
Todo puede cambiar, así como alrededor nuestro las cosas se rompen en el momento más inesperado. Otras florecen cuando hemos olvidado la existencia del color, y así la escritura se hunde donde quiere.
Seguiré subiendo a la selva de la web pedacitos de mis trabajos, en el único sentido de compartir lo que puedo, sin saber realmente a dónde llevarán estas líneas, con el vacío más negro por delante. Y, si es que están ahí, los saludo alabando su paciencia.

lunes, 17 de enero de 2011

Yoshua Okón: Desarmar para construir

(Publicado en Arte al límite)


*** Esta obra encuentra salidas para perseguir el camino de la autonomía. Aquí el arte se desata las amarras de cualquier obligación externa devolviendo, graciosa pero mordazmente, su mirada al espectador. ***

Enfrentar por primera vez una pieza de Yoshua Okón (México 1970) implica observarse desde un lugar hasta entonces desconocido. Tomando como referencia situaciones problemáticas a las que solemos definir con juicios inmediatos, su trabajo consigue desplazarnos para develar los pasos que nos llevaron hasta las propias percepciones. Así, luego de haber desarmado la visión personal, el espacio que ocupamos se abre y las posibilidades para construir se multiplican.

Desde la pieza “A propósito…” (1997) la mayoría de tus trabajos son, como bien los has descrito, “una especie de híbrido entre el performance, el video y la instalación”. ¿Cuáles han sido los límites y alcances en estos formatos, y cómo llegaste a combinarlos para concretar tus investigaciones?

Supongo que la ruta para llegar a este particular híbrido entre video, performance e instalación se fue dando de forma gradual. Los tres medios me interesan y al combinarlos intento ir más allá de las limitaciones que cada uno de estos me presenta. Por ejemplo, en el caso del video monocanal, encuentro la relación pasiva del cuerpo frente a la pantalla muy problemática. Al trabajar video en el contexto de instalación logro redefinir esta relación. En el caso del performance y su naturaleza efímera, introducir la cámara de video me permite extender su vida.

Por más que se las ha querido forzar a ello, tus obras no defienden ni denuncian una postura. Sin embargo muchas, como “Gaza Stripper” (2006), se adentran en zonas políticamente sensibles. En este sentido, ¿crees que el arte es capaz de situar al espectador fuera de sus ideas preconcebidas?

Esta es precisamente una de las funciones principales del arte: otorgarnos la suficiente distancia para mirarnos desde afuera y así repensar nuestra relación con el mundo. Creo que es muy importante diferenciar entre la función del arte y el activismo. El primero no tiene agenda, no intenta convencer a nadie de nada. Simplemente nos posiciona de tal manera que tenemos que llegar a nuestras propias conclusiones. Y por lo tanto, a ir más allá de ideas preconcebidas, que generalmente no son ideas propias sino ideas heredadas y basadas en convenciones.

”Gaza Stripper” trata precisamente de esto. Para esta obra fui invitado a producir una pieza de sitio específico en Israel. Debido a la desproporcionada obsesión que existe en el mundo con el conflicto de los territorios ocupados en esta región (puedo pensar en muchos otros casos de igual falta de humanidad a los que nadie hace caso), y a que no soy activista, la idea original era evitar cualquier tipo de referencia a este tema. Sin embargo, el viaje preliminar coincide con la desocupación de los territorios de Gaza y el nivel de intensidad causado por la oposición a esta desocupación fue imposible de evitar. La pieza busca entonces evocar la energía de este ambiente pero desde una posición no politizada (casi como si fuera desde la perspectiva de un niño que simplemente percibe la tensión). Es decir, hablar de lo que todo mundo esta hablando pero con un lenguaje muy distinto. El resultado fue muy interesante porque a pesar de que las referencias son tan directas, la pieza resiste una entrada o una lectura en los términos convencionales del lenguaje político. Esto provocó una especie de corto circuito.

En “Hipnostasis” (2009) es posible asistir al presente de un sueño que alguna vez vivieron muchos californianos. ¿Cómo se llegó a este resultado en el proceso creativo con Raymond Pettibon?

Bueno el proceso de esta pieza fue muy divertido ya que todo se origina con una terapia de regresión a vidas pasadas. A pesar de que ninguno de los dos cree remotamente en tal cosa, se nos hizo un buen estímulo para echar a andar la imaginación y así determinar el rumbo de nuestra colaboración.

Creo que tanto Raymond como yo estamos algo obsesionados con el tema de los fracasos de los movimientos utópicos, especialmente los de los años sesenta. Por eso no es una coincidencia que en la terapia ambos resultamos haber sido hippies es vidas pasadas.

Cada vez que le pagas a una persona para que participe en alguno de tus trabajos, al mismo tiempo estás llevando el arte contemporáneo a otros espectadores fuera del restringido círculo artístico. Me pregunto qué sucedió con los trabajadores de “Risas enlatadas” (2009) al participar en una acción terapéutica que, a su vez, puede alcanzar lecturas sórdidas a la hora de ser exhibida.

Mi experiencia en general con los participantes de mis videos es que estos están mucho más interesados en el momento performático que en los resultados. Es decir, mucho más interesados en la cámara como un pretexto que les permite actuar de formas en las normalmente no se puede actuar, que en la cámara como un aparato que registra imágenes a futuro. En las ocasiones en que mis videos se presentan en las mismas ciudades donde fueron grabados, a pesar de que siempre invito a los participantes, es rarísimo que ellos asistan.

“Chille” (2009) me parece una obra afortunada. Se expuso en la Galería Gabriela Mistral, un espacio connotado de Santiago que además se encuentra a pocas cuadras del Palacio de La Moneda. ¿Qué experiencia te llevaste de Chile luego de haber realizado un trabajo donde se desmaquillan tantos rasgos de esta sociedad?

Creo que “Chille” y “Gaza Stripper” son dos piezas muy similares. Ambas aluden a contextos políticamente muy ensimismados, con una gran polaridad y atrapados en un paradigma que urge renovar (por ejemplo, se sigue hablando predominantemente en términos de izquierda y derecha).

martes, 11 de enero de 2011

La máscara de Agamenón

La guerra es un lugar para los vivos. Aquí, desde el polvo que se levanta perezoso en el calor irrespirable, he caminado lo suficiente como para olvidar por un momento el hedor de todos mis hermanos aqueos a quienes aún no enterramos. Troya está enteramente saqueada, incendiada, acabada. Fueron muchas lunas en vela. Tiempos que pasaron con todos los azotes del frío húmedo, plagas de insectos y ratas, insalubridad en el agua y los alimentos, promiscuidad sexual seguida por pasiones desaforadas. Sentado en una roca, mirando el horizonte del mar que me llevará a casa, con mis pies firmes en la tierra árida, no he encontrado mejor antídoto que el ponerme a escribir. Y pienso que los dioses nos han puesto a prueba en una tarea que ya no comprendo.

En muchos momentos fuimos tentados a darnos por vencidos. El lamentable sacrificio de mi hija fue la primera señal de alerta, pues no había consenso divino y nuestros destinos vagaban en la imprecisión de la Fortuna. No me costó tomar la decisión final. Nunca me han asustado las lamentaciones mujeriles ni los ínfimos reproches. Pronto zarpamos de nuevo. Recibí honores de mis compañeros y un triste abrazo por parte de mi hermano Menelao. Desde ese día una distancia infranqueable se abrió entre nosotros. Sin poder olvidar mis réplicas a su indecente debilidad cuando lloraba frente a mí por una mujer inconstante, aquejado por la vergüenza y la envidia, su silencio fue definitivo. Por mi parte, acepté el nuevo rango con toda la dignidad que ello acreditaba, y mi mente entonces se ocupó por completo en las planificaciones económicas más urgentes.

Troya había sido por demasiado tiempo una amenaza casi siempre pasiva. Los tratados entre sus altos cargos y los nuestros fallaban desde hacía varias generaciones, y el choque de armas se anunciaba claramente. Cuando esa mujer levantó su voz para anunciar que se había enamorado de un príncipe extranjero oculté la sonrisa en mi cara, y actué como todo hombre razonable. Asumiendo mi papel sin el menor entusiasmo aparente, reuní en un solo ejército a todas las polis aledañas y a muchos grupos que hasta ese entonces nos veían con mala cara. El poder estaba en mis manos mientras que Menelao sufría sus penas encerrado.

Jamás dudé que la victoria sería nuestra, aun cuando las cosas se pusieron difíciles, aun cuando supe que el tiempo allí se había instalado cruelmente emblanqueciendo mis barbas y arrugando mis manos. Me sentí vigoroso y sereno soportando todos los males que nos atacaban sin descanso. Quizás con premeditación, hice de mi persona el ejemplo que todo hombre mesurado debía seguir. Mis días de adulto habían llegado por fin a un sentido concreto, a un espacio donde el sufrimiento era un regalo y el éxito un peligro.

Los troyanos esperaban nuestra partida con la paciencia de la araña al tejer su trampa invisible. Pero nosotros fuimos el huracán que lo echó todo abajo sin dar aviso de su llegada. Esa noche Odiseo, a quien he recomendado en repetidas ocasiones que controle su desaforada imaginación, contó frente al fuego una historia que estremeció de placer a todos nuestros guerreros. En ese cuento para locos un caballo gigante de madera hacía su entrada en la ciudad enemiga como regalo de paz. En su estómago cada uno de nosotros, en silencio y completa quietud, esperábamos la hora en que todos duermen vulnerables. Entonces, uno a uno, íbamos haciendo nuestra salida, y Odiseo no escatimó en plagar el relato de descripciones concretas que a todos tenían estúpidamente pasmados. Así, destruíamos cobardemente el sitio amurallado, y alcanzábamos el honor inmortal. Fui el único que, dominado por la ira, hice callar a ese hablador con un gesto firme. Las palabras tienen vida pesada e impredecible, y el hombre es un animal que gusta de las historias sin importarle su veracidad. Ese estúpido relato borraba de un trazo nuestra conquista, coloreaba el fin de la guerra con fantasías absurdas y nos arrebataba el último mérito.

Habituado durante todos estos años a ver la muerte frente a mí, la olvidé por un instante. Esta mañana despierto inquieto, presa de cierto pánico. Imposible me fue retener los sucesos de mi sueño, por ello me levanté y he caminado hasta sentir el sol saliendo a mis espaldas. Entonces di por primera vez la vuelta y enfrenté mi camino de regreso. Poco a poco ha llegado a mí un recuerdo por mucho tiempo sepultado. El día siguiente de mi unión con Clitemestra también salí de la cama más temprano de lo normal. Tenía en mi pecho la sensación del vértigo, tan temible y placentera a la vez. Me encontré con unos niños que jugaban en la tierra y, al notar que estaban escarbando una tumba, les grité amenazas. Rápidamente salieron corriendo. Escuché sus risas alejándose mientras me iba acercando a una extraña luz dorada que salía del suelo.

El esqueleto del antiguo gobernante estaba adornado con piedras preciosas, espadas y telas finísimas ya corroídas. Su pelo era largo y de un negro profundo. En cuanto a su cara… tiemblo al visualizarla de nuevo, estaba cubierta por una máscara que dibujaba perfectamente los rasgos de un desconocido. Sus orejas y nariz se definían con un cuidado exquisito. La barba rodeaba una boca triste que heló mi sangre. Todos sus rasgos indicaban con perfección divina la existencia de un hombre de mediana edad, honorable y distinguido, salvo por sus ojos que eran los de un muerto.

Volví a colocar la pieza de oro cuidadosamente sobre el cadáver. Mis manos temblaban y mi garganta se cerró por completo. Necesité lanzarme al mar para extirpar de mi mente los pensamientos del día en que yo estuviera así, lejos de toda vida, siendo la diversión de unos niños ociosos o de quizás qué hombre creyendo haber descubierto una historia antigua.

Ahora ha vuelto a mí esa imagen, y tengo el mismo deseo de hundirme en el mar frío hasta dejar de pensar. Pero una fuerza más poderosa que yo hunde mis pies en el polvo humeante. Mi pensamiento se dirige hacia el palacio donde mi mujer espera, junto con los dos hijos que aun cuento conmigo. Me estremezco al reconocer por primera vez una debilidad parecida al amor. Clitemestra, fiel compañera mía. ¿Cuántas noches has sufrido por mi ausencia? ¿Cuántas decisiones has tomado tratando de adivinar mis deseos? Todo lo que he ganado cruza el mar para un día descansar contigo bajo tierra.


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jueves, 23 de diciembre de 2010

"Cosita Linda" y la sabiduría animal

Los adultos nos quejamos mucho del problema que representa el hecho de que las nuevas generaciones vivan una era bombardeada por imágenes. Los niños ya no leen, solemos decir. Le echamos la culpa a la televisión y los videojuegos. Muchos niños eligen libros con dibujos atractivos, pero deben abandonarlos luego en el lugar que ocupaban dentro de la librería. Porque hay que crecer, argumentan algunos padres, y eso implica saber abandonar la imagen para sumergirse de lleno en el mundo de la palabra escrita.

El autor inglés Anthony Browne (1946), una estrella dentro del género de la literatura infantil que apantalló a Chile este año en una muy comentada visita, está exasperado con los adultos que neciamente desprestigian las ilustraciones. En una cultura demasiado obsesionada con la importancia educativa de las letras, se suele olvidar que las imágenes también se leen. Miren a las personas en un museo, dice Browne. La mayoría leerá la ficha técnica de una pintura atentamente, luego pasará una rápida ojeada por el cuadro y continuará su camino. Él vigila a quienes toman uno de sus libros-álbum en las manos. Ha dedicado mucho tiempo y cariño en crear imágenes con múltiples posibilidades pero los adultos, luego de leer los textos y captar superficialmente las pinturas, cambian rápidamente de página. En cambio los niños se detienen frente a sus acuarelas, encontrando secretos que sólo pueden descubrirse en la voluntad de mirar. Los libros-álbum, dice el autor, “contienen una triple experiencia”. Están las palabras, quienes abrirán paisajes mentales. En otro lado se encuentran ilustraciones que ejercitan el ojo para estar atentos a las eternas sorpresas que ofrece nuestro campo visual. Por último, existe el diálogo que surge entre un lenguaje y otro. Esta forma de comunicación es mucho más rica cuando el adulto comparte la lectura con el niño. Comentando lo que allí sucede, viven juntos la realidad en un libro.

Es extraña la incongruencia entre la preocupación por hacer que los niños descubran la literatura, y la realidad del mercado. Los libros infantiles son caros, pero se venden mucho. Por eso cada año hay una abrumadora oferta de ediciones infantiles. Muchos le expresan a Browne su angustia por no saber qué comprar dentro de tantas opciones. Simple, responde él. Todos hemos pasado por la infancia. Basta leer con interés algunos ejemplares atractivos, y sopesar cuál estimula más la imaginación. Así es como hay que pensar a este autor trabajando. Luego de conocer su obra con casi cuarenta títulos, es imposible no ser partícipe de sus obsesiones infantiles. Cuando lo conocen físicamente los niños siempre ven a Willy, un chimpancé a quien el público reconoció como la caracterización del propio autor mucho antes de que él mismo se diera cuenta. Es muy significativo que Willy viva en un mundo de gorilas, pues los verdaderos protagonistas en la producción de Browne han sido estos animales. “Cosita Linda” (2009) es uno de los ejemplos donde, sutilmente, nos acercamos a ellos en una profunda comprensión que ha mantenido ocupado al autor dentro y fuera de su vida profesional.

Una celebridad convertida en ficción

La historia comienza. Aparece un gran gorila en un contexto humano. Echado en el sillón, con un café y una hamburguesa en los descansabrazos, mira la tele. Su cara es igual a la de una persona que se deja absorber sin interés por un programa cualquiera. Las palabras junto a la ilustración nos cuentan que ese gorila era especial. Le habían enseñado a comunicarse con señas y así conseguía lo que quisiera. “Pero estaba triste”, dice el narrador aumentando el tamaño de la última palabra. Dicho y hecho, ahí está el gorila con la cabeza apoyada sobre una mano y sus ojos vidriosos mirando el vacío. Entonces, con el lenguaje aprendido, pide un amigo. Sus cuidadores tardan un poco en encontrar la solución hasta que le dan una gatita llamada Linda. Entre ellos nace una amistad verdadera.

Hasta este punto el libro coincide con otra historia muy conocida en el mundo del estudio animal. Se trata de un episodio específico que vivió la gorila Koko (Estados Unidos, 1971), famosa por aprender a utilizar 1000 palabras del lenguaje americano de señas y comprender aproximadamente 2000 palabras del inglés. Ella estaba muy contenta cuando le dieron un gatito. Lo llamó All Ball. Todos los que han tenido gatos entienden que estos animales requieren un tipo de cariño especial. Instintivamente Koko lo sabía. Es impresionante mirar cómo un animal enorme de movimientos pesados trataba con tanta delicadeza a su amigo felino. Un mal día All Ball murió en un accidente. Koko expresó una comprensión genuina del significado de la muerte, padeciendo esa pérdida como cualquier ser humano. Este último detalle es el que terminó de convertirla en una celebridad.

En “Cosita Linda” hay un giro dramático que se despega de la anécdota anterior. Mirando King Kong en la televisión, una de las tradicionales historias que rodean a estos grandes primates haciéndolos parecer seres violentamente descontrolados, el gorila se enfurece y hace pedazos el aparato de un solo golpe. Los cuidadores irrumpen en escena como sombras amenazantes, y luego de un momento de terror en que deciden llevarse a Linda ésta sale a la defensa. La pequeña gatita, utilizando el lenguaje a señas, se hecha la culpa de lo ocurrido y a todos les causa mucha gracia. Al contrario del trágico final entre Koko y All Ball, esta historia cae en el “… y vivieron felices para siempre” que Browne confiesa evitar en otras circunstancias. Pues nadie quiere niños deprimidos, pero sí conscientes. Por eso las imágenes de dulzura entre dos animales supuestamente disímiles ocupan casi todas las páginas del libro.

Los animales hablan

La selva es un lugar indomable. Muchos exploradores sienten que han entrado en un sueño al internarse en la naturaleza salvaje del África Central para ver a los gorilas por un instante, aunque sea de lejos. Dicen que es necesario hallarse frente a un gorila que se asoma por entre la tupida hierba para comprender porqué se ha llegado a pensar en él como una mezcla de humano y demonio. Su expresión fruncida en una lustrosa piel negra, la mirada insondable que penetra los ojos del otro, y su imponente presencia primitiva son razones suficientes para que haya sido blanco de temor de la ignorancia humana. Tal apariencia intimidante contrasta con un carácter gentil, tímido y reflexivo. Este es uno de los motivos por los que a Browne le producen una fascinación intensa.

Por lo general los relatos de hombres que han convivido con gorilas confirman la noción de que es un animal que nunca ataca salvo para defenderse de un peligro inminente. La excepción a este saber se encuentra en la historia personal del autor. Su encanto por estos animales lo llevó a tener la idea de lanzar un libro en el zoológico, dentro de una jaula llena de gorilas. Fue mordido, y el autor continuó con lo planeado hasta el final. Sólo entonces una ambulancia lo llevó al hospital a toda velocidad. El gorila debió asustarse mucho para reaccionar de esa forma, y sin duda lo demostró. Aún así, el episodio resulta inexplicable para los estudiosos de esta especie.

El protagonista del libro no muestra tener memoria de su pasado salvaje. Vive rodeado por objetos que sirven al hombre y parece gozar de un trato especial dentro del zoológico. Pero el que no sea feliz, deja a los niños con muchas interrogantes. Nadie sabe a ciencia cierta porqué se cometen masacres contra los gorilas, pero esta realidad junto con la sobrepoblación descontrolada está acabando con ellos. Los indígenas en las tribus de la zona lo llamaban “hombre de la selva”, asegurando que no hablaba para no tener que trabajar. Es sugerente esta idea en contraste a la del libro, donde una gata a quien no se le ha enseñado el lenguaje de señas lo utiliza de pronto para ayudar a su amigo. Esta historia nos quiere recordar que los animales se comunican a niveles muy elevados aunque no compartan nuestros códigos lingüísticos. Un motivo por el cual siempre se han utilizado personajes animales en la literatura infantil es porque los niños también afrentan su existencia a través del instinto, y entre sus principios más básicos está la capacidad de observar. Hay en “Cosita Linda” una confianza absoluta en esa intuición espontánea. Las imágenes y los animales aparecen aquí dentro de un mismo entendimiento, que se abre cuando alguien retoma el espacio de su infancia y sigue avanzando incontenible por las vías de la reflexión luego de que el libro se cierra.